Un pie que se movió para tapar el máximo hueco posible bastó para que, tras un roce, ud las palmas tienda el disparo del extremo no encontrase su objetivo para su desesperación. Un balón rebotado, man u camiseta un pase perfecto al hueco de Cesc Fábregas y un remate que puso en pie a un país entero. Iniesta la pegó con su alma y con la de millones de españoles que no se querían jugar la gloria desde el punto fatídico. Finalmente la organización resultó un éxito, y la competición se seguiría celebrando con una periodicidad de cuatro años, al igual que el Mundial de Fútbol, camiseta boca con el que se alternaría cada dos años por ser la máxima competición de selecciones en Europa.





